Me gustan los días de lluvia porque se libra una batalla en el cielo
pero me tranquiliza saber que el buen Dios prometió no enviar otro diluvio,
Disfruto del agua que recorre mi cuerpo, del helaje, de la diversión de los más pequeños.
En días como estos cada persona es realmente ella,
se dan a conocer los débiles, los pesimistas, el de carácter insoportable
y la sonrisa permanente.
Que bueno ver la otra cara del cielo,
una cortina grisácea y pensativa.
Cada uno busca refugio y los más valientes se lanzan a vuelo,
que bueno saber que el desierto no es para siempre.
Lleve gota a gota,
y de repente el día se torna triste,
es como si quien se derramara fuese el corazón.
Me gustan los días de lluvia,
gotas cristalinas, brisa cual caricias,
todos corren, sólo yo me detengo y disfruto
de tal prodigio de la naturaleza.
Llueve y el tiempo se hace lento, es como si se detuviese,
las gotas retumban en el tejado pero en armoniosa melodía,
se forman pequeños depósitos de agua
y ahora los niños son renacuajos,
¿tendrá alguien una sonrisa en este tiempo?
¿no es el paraguas un retardo de lo inevitable?
llueve cual lamento, se desahoga el cielo y en él muchos de nuestros sufrimientos.
Me gustan los días de lluvia, porque con ellos
se desprende algo mío y me siento renovada
adoro los días de lluvia y la lluvia de días,
pues sé te convertirás en mi abrigo.
Gota a gota, y se silencia el cielo
rebosa mi ser de tanta lluvia,
se esconde la gente,
y yo contemplo el cielo.


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